martes, 31 de mayo de 2011

Una imagen para pensar (editado)

Bolsa de cumpleaños de ayer en el aula de 2 a 3 años: 2 bolsas de gusanitos, 5 gominolas, 2 sugus, 1 chupa-chups, 2 palotes, 2 nubes, 1 chocolatina, lápices de colores.
Ya hablé de este tema hace unas semanas, pero no he podido por menos que retomarlo, con foto incluída.



¿Es esto necesario?¿De verdad?
El niño iría igual de contento llevando una sola de las cosas de la foto.
Quienes lo reciben no pueden comerse tantas cosas.
¿Qué les estamos enseñando con esto?
¿¿Por qué hacemos estas cosas??

Resumiendo vuetros comentarios: mal por el consumismo que inculcamos, cómo van a valorar nada; mal por las chuches, que mi hijo antes ni sabía que existían;  mal porque no les enseña a compartir (mejor un bizcochín para todos o algo así); mal por los padres, por no saber "estar"; mal por el centro por no poner freno. Pero si bien parecemos estar todos de acuerdo, esto es lo que pasa en la práctica.


lunes, 30 de mayo de 2011

Abuelos Anónimos

Hay quien dice que por un hijo se hace el pino. Pero, ¿y por un nieto? Por un nieto se hace el pino-puente.

Sé de una abuela que bajaba agua calentita para la bañera hinchable de su nieto, en la playa, en pleno levante, porque había estado malito para que no cogiera frio…( más bien yo creo que lo iba a sofocar). En mi caso no nos hemos visto en esa situación, pero me imagino perfectamente a mi madre haciendo lo mismo.

Mi madre pasa mucho tiempo con los Chiquininis y no les malcría, doy fe, pero a veces hay detalles que me sorprenden, y estoy segura de que con mi hermana y conmigo era diferente. Me acuerdo de que no era tan blandita y que en alguna ocasión nos amenazaba con sacarse la zapatilla.Supongo que es la diferencia entre ser padre y ser abuelo.

Con Chiquinini tiene paciencia infinita. Da igual lo cansada que esté, que como él le ponga una carita de las suyas…la tiene ganada y allá que va, a chutarle a la pelota. No puede pasar dos días sin verlos, que ya le parecen una eternidad.

Como dijo un día mi hermana, debería apuntarse a Abuelos Anónimos, porque está tontita, tontita con sus nietos." Hola, me llamo Menganita y soy abuela."

jueves, 26 de mayo de 2011

Una tarde con Amalia, "la mamá pediatra".

Ayer tuve que viajar a Barcelona por trabajo, y los de Iberia deben estar contra mí, porque tienen unos horarios estupendos para poder ir y volver en el mismo día, sin hacer noche. ¿Y en qué se traduce eso? En un palizón. Cuando salí de casa aún no estaban puestas las calles, y regresé bastante tarde y con mono de achuchar a los Chiquininis. Pero Barcelona bien lo vale. Me encanta esa ciudad. Y sobre todo, ayer tuve la inmensa suerte de conocer a la persona que me inspiró para empezar a escribir un blog: Amalia, de Diario de una mamá pediatra.

Ay, qué nervios. ¿Nos quedaremos en blanco y sin saber qué decirnos? ¡Noooo! Aún no puedo creer lo rápido que se me pasó el tiempo en su compañía, voló. Tengo afinidad con ella en muchas cosas, pero claro, también pensaba que aunque creía conocerla, eso no era del todo cierto, que sólo conocía un poquito de ella, lo que deja ver en su blog. Al final y como ella también cuenta, la desvirtualización fue fenomenal.

Quienes la leéis ya sabéis lo mucho que sabe, lo bien que se expresa, que tiene mucho seny y la cantidad de inquietudes que tiene – que la convierten en una persona intersante y a la que vale la pena conocer. En persona es además dulce, alegre, sencilla y cercana. Conecté muy bien con ella, me sentí muy cómoda.

Esta es una de las grandezas de internet, el poder conocer a otras personas que de otro modo nunca conocerías. Además tuvo que instruirme un poquito, porque ando un poco pez en todo esto de las redes sociales, no conocía la expresión desvirtualización, ni ná de ná. Me contagió su entusiasmo y comentamos como esto de internet y este "otro mundo" puede llegar a ser un poquito adictivo. Hablamos de muchas más cosas, también de blogs y de niños, cómo no. Y bueno, me fui emocionada y con muy buen sabor de boca!






martes, 24 de mayo de 2011

Destete

La Chiquinina se ha destetado. ¡Qué rápido pasa todo con el segundo! La lactancia podría haber durado más, pero al empezar a trabajar tenía claro que no quería llevarme el sacaleches al trabajo y demás. Así que eso unido a que la niña cada vez dormía mejor y había noches en que no tomaba nada, hizo que después de unos días la producción bajase drásticamente. Y poco después Chiquinina debió pensar que no tenía paciencia para estimular la producción tanto en cada toma, que ahí había poco que rascar, y se acabó; así que me resigné…Aunque con sentimientos encontrados. Si bien tenía claro que no quería extraerme la leche, también me daba pena quitarle el pecho a la Chiquinina después de lo que nos costó establecer la lactancia, porque ahora nos iba bien y todo eran ventajas, porque he aprendido, porque a ella le gustaba muchísimo, porque me da pena que acabe esta etapa ( está pasando todo mucho más rápido que la primera vez), por muchas razones.

Resumiendo ésta mi segunda experiencia, la lactancia empezó muy bien, la subida de la leche fue pronto, supongo que porque la ponía al pecho muy a menudo, siempre que estaba despierta. La Chiquinina estaba bien, dormía y tomaba teta, estaba tranquila y ganó peso muy bien.

La segunda semana curiosamente dejé de notar los pechos cargados.La niña estaba más inquieta, le costaba más coger el sueño y lloraba; mi sensación de tener poca leche parecía real porque la Chiquinina ganó poco peso y todo esto sin haber cambiado nada en las tomas, que seguían siendo frecuentes y largas.

Ahí empezaron las dudas y la incertidumbre, pero seguimos igual, insistiendo y sin suplementar con ningún biberón. El esfuerzo dio sus frutos porque la semana siguiente tenía la intuición de que la cosa estaba funcionando mejor, sentía como si tuviera más leche, y la niña mamaba mejor, con más fuerza. Y así debió ser, porque esa semana resultó que había ganado peso muy bien.

Sin embargo….no sé por qué razón pero después de eso los altibajos siguieron. Con la anemia de caballo que tenía yo y la falta de sueño, lo cierto es queno tengo un recuerdo claro de aquellas semanas; lo tengo todo como en una nebulosa…

Cuando la Chiquinina tenía un mes y medio empezamos a suplementar alguna que otra toma con biberón, una o dos veces al día. Enseguida dejó de tomarlos, aunque yo seguía ofreciéndoselos cuando me parecía que se había quedado con hambre.Después de dos o tres semanas más o menos dejé de preparar biberones porque no tenía sentido hacerlo. Chiquinina no los necesitaba y no los tomaba, y a partir de ahí la lactancia materna nos fue fenomenal. Desde ese momento ya no fue tema de conversación en casa, porque no era una preocupación.

A partir de ese momento sólo le vi ventajas porque habíamos superado las dificultades. Todo eran de verdad ventajas. Entendí lo que significaba “a demanda”, no necesitaba el reloj absolutamente para nada, no necesitaba trucos para saber de qué pecho había tomado la niña la última vez, sabía qué días o en qué tomas tenía más o menos leche ( noté que acusaba muchísimo cualquier malestar, catarro o cansancio en la producción), etc. etc.

Cuando llegó mi reincorporación al trabajo sí había un inconveniente, y es que yo no quería extraerme la leche en el trabajo, llevarme el sacaleches, etc. Cómo evolucionó el asunto ya lo he contado al comienzo de esta entrada, Chiquinina a sus cinco meses se ha destetado.

viernes, 20 de mayo de 2011

Sobre lactancia, cesáreas, posiciones extremas y cosas varias

Hace tiempo que me rondan algunas ideas por la cabeza y con motivo de las entradas de Leia - recién mamá que nos cuenta su parto y su inicio en la lactancia, y un leve sentimiento de desencanto - al final me he puesto a ello. A ver si me salen por escrito un poco ordenadas las ideas que me dan vueltas en la cabeza.

Tengo la sensación de que hay dos mundos paralelos. El de las madres que me rodean, y el de las madres en internet. El de la lactancia cada 3 horas y no puedes tener al bebé todo el día ahí colgado, y el de si le das un biberón cuidado que puede ser el principio del fin. El de las madres que piden a gritos un parto respetado en la red y el de las madres que prefieren una cesárea pensando que así será más fácil ( que si nos creemos esta noticia también las hay).

Un lio.

Por otro lado tengo la sensación de que algunas posturas relacionadas con la crianza de los niños se están situando en un lugar un poco extremista. Si incialmente me parecía que algunas webs hacían una labor buena, concienciando de que una cesárea tiene sus riesgos, de que la episotomía no siempre es necesaria, de que lo mejor para el bebé es la teta, etc . ahora no lo veo tan claro. Como todo, las cosas deben llevarse con moderación.

De entrada ( y simplificando mucho porque el tema daría para largo) comparto la idea de criar a los hijos con cariño y paciencia, lejos del llamado conductismo, sin autoritarismo excesivo, pero tampoco de forma permisiva. Creo que son buenos para los niños la lactancia materna y que ésta sea a demanda (porque en realidad creo que es la única forma de que funcione). Creo que el colecho está bien. No creo que los niños se malcríen por cogerlos en brazos. Y así muchas más cosas.

Comparto la idea de que la lactancia materna es lo mejor para el bebé y he comprobado en primera persona varias cosas: el enorme desconocimiento que hay sobre el tema, lo que resulta paradójico siendo algo tan natural; que para que la lactancia sea exitosa es necesario primero el estar bien asesorado e informado, y segundo tener apoyo de los más cercanos; y lo difícil que puede ser si no se dan estas dos condiciones.

El parto debe entenderse como algo natural y lo ideal es que no esté instrumentado. Pero…hemos pasado de considerar a los médicos como dioses a cuestionar todo lo que hacen. Expresiones como “te han robado el parto” ( por la cesárea) me chirrían un poco.

Hemos pasado de que las mamás que daban pecho se sintieran cuestionadas, a que las mamás que no pueden darlo se sientan mal. La lactancia es un mundo, y hay madres a las que “les viene rodado”, pero hay otras que tienen ( tenemos) dificultades, y no todo es cuestión de estar bien informado y empeñarse. Las dificultades no vienen por una sola causa, puede haber varias; a veces la cosa se complica mucho y la mamá no quiere hacer el pino con las orejas para lograrlo. Y está en su derecho. Pero no lo vivimos así. Cuando mi lactancia no ha ido sobre ruedas esta segunda vez me he sentido muy mal, y ya no sé hasta qué punto ha sido porque se contravenía mi deseo de dar el pecho (que era un deseo real y fuerte) o por la presión que se nos transmite, por lo que he leído y leído en la red.

Si el parto acaba en cesárea o la lactancia no funciona, deberíamos mirar adelante, pues la maternidad es mucho más que eso, en lugar de autocompadecernos.

En otro orden de cosas, ya no parece apropiado hablar de castigo, sino de pérdidas de privilengios. ¿No es el mismo perro con distinto collar?

Pienso que no debe haber lugar para los azotes, los cachetes ni los insultos. No enseñan nada bueno y dudo que consigan el propósito de que los niños se porten bien. Me parece tan obvio que casi ni lo escribo.El niño se portará bien por temor, pero no habrá interiorizado la razón por la que debe actuar de uno u otro modo. Y cuando nos queramos dar cuenta estará él levantando la mano e insultando.

Pero los castigos a veces son necesarios. Con un niño de tres años no siempre se puede razonar. A veces sí, se puede razonar, negociar, darle alternativas…Principalemnte creo que hay que ser coherentes y predicar con el ejemplo.Pero en los momentos en que nada de eso funciona, algo habrá que hacer, digo yo, para que el niño no acabe asilvestrado y haciendo lo que le dé la gana.

Algo parecido pasa con la comida. Si el niño no quiere comer, no se va a morir de hambre, estoy segura. Pero no es lo mismo un niño de 15 meses que un niño de 2 o 3 años, que tendrá que aprender unos hábitos, sentarse a la mesa, etc.Vamos, digo yo.

En fin, que cada maestrillo tiene su librillo y cada padre lo hará a su manera, que intentará que sea lo mejor posible. Pero me llama la atención ver últimamente posturas que se han pasado completamente de un extremo al otro. Y las vida, los niños, la maternidad, nada es blanco o negro. Todo está lleno de matices.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Los derechos de las madres (dirigido a menores de 6 años).

Escrito reivindicativo dirigido no a los gobernantes, ni a la sociedad en general, ni a los empresarios, no. Dirigido a nuestros Chiquininis. Por favor que circule.Se hace saber:
Las madres tenemos derecho a dormir bien al menos de vez en cuando.

Tenemos derecho a comer sin atragantarnos, pausadamente y masticando cada bocado, sin engullir, por favor, que también somos personas.

Tenemos derecho a que se respete nuestra intimidad y no se rebusque en nuestro bolso.

Es más, y hablando de intimidad, tenemos derecho a entrar solas en el baño para hacer pis o ducharnos.

Tenemos derecho a salir por la puerta de casa para ir a trabajar sin que una personita se nos agarre a la pierna cual koala al tronco, haciéndonos sentir de la peor calaña.

Tenemos derecho a irnos solas a algún sitio sin mirar el teléfono ocho veces por si nos han llamado.

Tenemos derecho a darnos crema en la cara por la mañana y/o por la noche, y como mínimo a lavarnos los dientes…

Tenemos derecho a ver las noticias cuando por fortuna pillamos un rato el sofá, y no El Rey León por enésima vez.

Las madres tenemos derecho a hablar con papá, o en su defecto y como mínimo a darle los buenos días. Tenemos derecho también a darle un abrazo sin que un ser que no llega al metro de estatura se interponga y nos separe en plan “por favor, que corra el aire”

Tenemos muchos derechos, pero se nos escapan por algún sitio.

lunes, 16 de mayo de 2011

Una de cal y otra de arena

Para compensar los efectos destructivos sobre la natalidad de mi anterior entrada, aquí va una sobre solidaridad fraternal.

El Chiquinini recibió muy bien a su hermana, mejor de lo que yo esperaba. Puntualmente se muestra un poco rabiosete con ella, probablemente porque Chiquinina ya tiene cinco meses y empieza a ser más personita, está más espabilada, hace ya monerías y sabe reclamar nuestra atención.

Pero paralelamente a todo esto, he visto ya en Chiquinini las primeras muestras de cariño hacia su hermana, carantoñas a parte.

Si Chiquinina llora él se preocupa, a veces se pone un poco nervioso, y ha tenido gestos como ofrecerle su peluche favorito ( ése que es como uno más de la familia, que no sé qué será de nosotros si algún día se pierde, y que está tan desgastado que ya no admite más lavados).

O como dejar lo que está haciendo para sentare al lado de la hamaquita donde está Chiquinina , sin decirle nada, tan sólo sentarse allí con ella como si quisiera acompañarla o darle apoyo moral.

Por su parte Chiquinina no le quita ojo, le escucha atentamente, le busca con la mirada cuando oye su voz, y no le quita ojo de encima cuando Chiquinini está cerca.

Son pequeños gestos que enternecen y que espero que sean el inicio de muchos otros gestos, grandes y pequeños. Espero que crezcan llevándose bien, peleándose a ratos, como creo que es normal e inevitable, pero cuidándose, siendo buenos amigos y apoyándose el uno en el otro. Porque un hermano es el mejor regalo que pueden hacer unos padres. Ala.

viernes, 13 de mayo de 2011

Miska, muska, Micky…digo…¡Vótanos!

A la Chiqui-pandi al completo le encantaría ir a Disneyland.Y podríamos hacerlo gracias a Suavinex y el I Premio Suavinex de Madres Blogueras y Felices.

En este enlace se pueden ver todos los blogs candidatos al premio, cuarenta en total. Se seleccionarán incialmente los cinco más votados y entre estos el ganador final.Sólo hay que dejar un comentario en el enlace diciendo para quien va el voto.

Si la cara de Chiquinini viendo una peli de Disney es un poema, no me imagino su cara viendo los escenarios y personajes “de verdad”. Así que ahí estamos, probando suerte.

jueves, 12 de mayo de 2011

¿Dos Chiquininis es el doble de uno?

Ahora sí que soy una madre 2.0. Con 2 niños y casi 0 neuronas vivas.

Dos niños son el doble de trabajo que uno? Más? Menos? La última pregunta da risa, no? Desde luego es como mínimo el doble. No hay de momento cosas que se solapen y reduzcan el trabajo, como supongo que ocurrirá en un par de años: que puedas bañarles juntos, que cenen a la vez, se acuesten a la vez, vayan juntos al cole; incluso que jueguen y se entretengan juntos. De momento nada de eso. Tienen horarios diferentes, actividades diferentes e intereses diferentes ( uno trepar por los columpios y otra chuparse los puños hasta atragantarse).

Así que no hay sinergias que reduzcan el trabajo.Más bien al contrario. Cuando uno duerme el otro no, cuando uno está contento el otro llora, cuando uno se equivoca y duerme un poquito más el fin de semana el otro madruga, cuando uno está entretenido en casa la otra llora porque ya está cansada-aburrida, cuando en la calle la niña va entretenida el niño se cansa y dice que le huelen los pies…

Así me veo, pensando que cómo podía yo hace un par de años agobiarme con un solo niño. Pero si eso es pan comido! Que me dejen ahora un rato sólo con uno, que vamos, soy una reina!

Cuando somos cuatro manos es un no parar, su padre y yo no paramos de hacer cosas; pero cuando estoy yo sola con ellos, entonces ya puede llegar a ser estresante de verdad. No siempre, vale, pero sí es cierto que hay ratos en que parece que han decidido aliarse contra mí….Tendría que rehacer los gráficos de esta tontá que escribí una vez sobre distribución del tiempo, pero me va a faltar precisamente eso, tiempo.








lunes, 9 de mayo de 2011

Familia Virtual

No me refiero a los amigos blogueros ni nada parecido en este caso. Me refiero a la familia de verdad! Empezando por mi señor esposo, mi hermana, mi madre…Mi familia de carne y hueso se está convirtiendo a días y a ratos en virtual.

Dos niños no dejan mucho margen para charlar. Uno porque es una cotorra y otra porque es pequeña y no da tregua. Y cuando hay “margen”, está uno derrotado y hay que aprovechar para descansar o darse el parte. Total, que no hay tiempo material para hablar casi ni de lo más básico del día a día!! Solución: llamada rápida cuando se duermen, SMSs, correos…Vamos, lamentable. Sé que es temporal, pero…lamentable!

Oye, que se me olvídó decirte que…

Mamá, acuérdate de…

Sister, qué pasó al final con aquello que me contaste…

Papá, que al final no me has contado nada de tu viaje….

PadredeChiquininis, no te olvides de entrar en la farmacia…

Y cuando veo a mis amigos, de guindas a brebas, tenemos mil asuntos pendientes, mil cosas que contarnos, pero al final se quedan en la mitad. Porque….sí! ellos también tienen niños! Y entonces ya casi es misión imposible. Nos contamos más cosas casi por teléfono que cuando nos reunimos de cuerpo presente. Supongo que la cosa mejorará cuando crezcan un poco y se entretengan solos, entre ellos, y además lo hagan sin poner su integridad física en peligro.

De momento los que sí son sin duda de carne y hueso son los Chiquininis. Sólo hay que oler las cacotas de la niña para confirmarlo, o notar cómo un pequeño ser (bueno, no tan pequeño....)trepa por tu espalda jugando a los superhéroes.

viernes, 6 de mayo de 2011

¿El romanticismo va en los cromosomas?

El romanticismo debe ir en el cormosoma X, seguro. Y por eso mi Chiquinini tiene la mitad que yo y que todas las féminas.

El otro día estábamos viendo El Rey León. ¡Sí, por fin! El día ha llegado. El día en que podemos sentarnos a ver juntos una peli de Disney. No hay que salir de paseo sí o sí, o hacer mil puzles, plastilina, hacer dibujos, papiroflexia, etc. etc. Podemos estar un ratito viendo dibujos tranquilamente! ( O casi, claro, porque ahora tenemos a la Chiquinina).

Pues eso, estábamos viendo una escena de la película con los protas retozando en la selva, dándose lametazos, y cuando la leona le da un beso leónico a Simba me suelta el Chiquinini:

- ¡Vaya tontería!
- ¿El qué?
-  Lo que ha hecho esa.

Vaya...esto....pues... pues a mí me estaba gustando...

miércoles, 4 de mayo de 2011

Del paritorio al cole, o a grandes males grandes remedios, por el Ministro de Trabajo

No doy crédito. No puedo creer lo que ha salido por la boca del ministro de trabajo. La medida ideal que se le ocurre para una buena conciliación entre la vida familiar y laboral, es escolarizar a los niños desde que nacen.

No sé ni por donde empezar. Como la OCDE nos pide un esfuerzo en políticas que faciliten la conciliación porque tenemos bajas tasas de empleo femenino y de fecundidad, pues lo mejor, tener niños y mandarlos a la guardería inmediatamente.- Lástima que no se puedan encargar en algún sitio por internet. -Eso, y de paso la mamá recién parida, con puntos de episotomía o cesárea, con el agotamiento de no dormir, con su cuerpo y su mente sometidos a un gran cambio, que se deje de tonterías y se vaya directamente a trabajar.

Vamos por muy mal camino si por conciliar entendemos lo contrario de lo que la palabra significa. Para este señor conciliar es lo contrario, desunir completamente. Ala, a grandes males grandes remedios.

Vamos por muy mal camino si por conciliar entendemos aumentar las plazas de guarderías de 0 a 3 años. En lugar de flexibilizar horarios de madres - y padres, ojo.- En lugar de aumentar la duración del permiso por maternidad y paternidad. En lugar de reducir el IVA por ejemplo para servicios infantiles; en lugar de facilitar el trabajo a tiempo parcial, o el teletrabajo, o las posibilidades de volver al mercado laboral tras una excedencia. Vamos, resumiendo, dar opciones.

Hay que tener niños, sí, porque sin niños no tenemos continuidad y nuestra sociedad está envejecida. Pero que se queden en la guardería desde que nacen. Menudo mundo desnaturalizado. ¿Qué clase de personas estaríamos entonces creando?

Mi hermana acaba de volver de Estocolmo, y me cuenta que ha llamado su atención la cantidad de niños que hay allí. Pero claro, es que no podemos compararnos con los suecos ni remotamente en políticas de conciliación familiar. Porque nosotros somos unos burritos, y vamos para atrás como los cangrejos.

martes, 3 de mayo de 2011

Lo que queremos las mamás europeas...

Tiempo, elección y reconocimiento. Tiempo para la familia, capacidad de elección entre trabajo y hogar, con mayor flexibilidad; y reconocimiento de su labor.

Esto y otras muchas cosas dice el estudio resultante de una encuesta ( en la que participé) realizada a 11.000 madres a nivel europeo en 2010. Quizá el Ministro de Trabajo debería leerla...

Se puede leer en este enlace, de la Delegación Europea del Movimiento Mundial de Madres, ONG con estatus consultivo en las Naciones Unidas.

lunes, 2 de mayo de 2011

Deberías hacer deporte

Será la edad, será las malas posturas, qué será. El caso es que me van saliendo chaperones, y ahora me duele la espalda. Y cuando se lo comento a mi hermana, me dice que eso me pasa por no hacer ejercicio, y que me vendría bien ...¡hacer algo de deporte!. Deporte, dice! Pero si lo que hago yo se acerca al deporte de élite, que se rumorea ya que va a ser una nueva especialidad olímpica!

Si tuviera tiempo para contar, me gustaría saber las veces al día que me agacho y me levanto, que ejercito los bíceps, los cuádriceps, y músculos que antes no sabía ni que tenía. Coge niño, viste niño, coge carrito, pliega carrito, despliega, carga y descarga cosas en maleteros, recoge juguetes dejándote los riñones, prepara cosas con una mano mientras sostienes un bebé con la otra; sujeta algo para que no se caiga usando un pie porque las manos las tienes ocupadas; échate una carrera por el pasillo porque Chiquinini se quiere meter solo en la ducha ( por cierto, justo mientras tienes a Chiquinina en el cambiador). Y luego vete al parque, juega a la pelota, acompáñales en sus primeras bajadas por el tobogán, empuja el balancín.

Para que luego venga alguien y me diga que tengo que hacer deporte. Lo que me gustaría saber también es, ¿cuándo?